ASSOCIACIÓ DE RECERCA ESTRATÈGICA I SIMULACIÓ HISTÒRICA

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ÍNDEX

 

INTRODUCCIÓN

II.   FUERZAS   DEFENSORAS

III.  FUERZAS DE ATAQUE

IV.  PLAN DE ATAQUE

V.  REUNIÓN DE LAS FUERZAS

VI.  OPERACIONES:

1. Empuje alemán a través del sur Yugoslavo

2. Carrera de la 2a. división panzer hasta Salónica

3. Encarnizamiento a lo largo de la línea Metaxas

4. Captura de la Tracia Oeste

5. Capitulación del segundo ejército Griego

6. Valoración alemana a 9 de abril

7. La rotura hacia Kozani

8. Retirada del 1er ejército Griego

9. Asegurando la retaguardia alemana

10. Lucha en los alrededores del Monte Olimpo

11. Continuación del empuje del XL Cuerpo Panzer

12. Reagrupamiento de las fuerzas alemanas

13. Última resistencia británica; En las Termópilas

14. Captura del Istmo de Corintio

15. Avance alemán sobre Atenas y a través del peloponeso

16. Pérdidas

VII.  LECCIONES

VIII.  CONCLUSIONES

 

 

 

LA CAMPAÑA ALEMANA EN GRECIA (Operación MARITA)

This publication replaces DA Pam 20-260, November 1953. Facsimile Edition, 1984, 1986

CENTER OF MILITARY HISTORY. UNITED STATES ARMY. WASHINGTON, D.C. 

1) INTRODUCCIÓN.

I. Eventos políticos y militares  (Octubre 1940 - Abril 1941)

Para un mejor entendimiento de la campaña alemana en Grecia, es necesario retroceder hasta el ataque Italiano a ese país, el cual empezó el 28 de octubre de 1940. Después de algunos éxitos iniciales, el invasor fue parado en seco por el ejercito griego y devuelto a sus posiciones de salida. Durante la segunda fase de la operación los griegos lanzaron una ofensiva el 14 de noviembre, internándose profundamente en territorio Albanés y amenazando Valona, el principal puerto de suministros Italiano. En este periodo los británicos fueron incapaces de proveer ninguna ayuda inmediata. En noviembre sus fuerzas terrestres en el Mediano Oriente estaban totalmente extendidas en la tarea de parar la invasión italiana de Egipto. La Royal Air Force operaba al límite de sus capacidades. Incluso en el caso de que bombarderos de largo alcance hubieran estado disponibles, no podrían haber sido enviados a Grecia rápidamente ya que no existían instalaciones en aquel país para acomodarlos y mantenerlos. Más aun, no habia aeropuertos preparados para bombarderos modernos.

Además de las complicaciones militares las había también de cariz político. Convencidos de evitar cualquier acción que pudiera llevar a una intervención alemana, el gobierno griego denegó el permiso a la RAF de inspección de lugares para nuevos aeropuertos al norte de la línea Monte Olimpo-Golfo de Arta. Tal precacución desde el punto de vista griego era entendible, pero fue fútil ya que al menos desde el 4 de noviembre, Hitler había decidido ocupar el norte de Grecia para eliminar la amenaza británica  sobre los campos petrolíferos de Rumania.

El ejército griego mantuvo la iniciativa hasta principios de marzo de 1941, pero solo hizo ganancias locales eliminando salientes enemigos en el frente de Albania. La ofensiva italiana de primavera, que empezó el 9 de marzo, no llegó a ninguna parte, y los griegos fueron capaces de retener el territorio ganado hasta que Alemania entró en el conflicto. Exceptuando algún soporte aéreo táctico recibido de los británicos, el ejército griego luchó por entero con sus propios medios, sufriendo grandes bajas.

Mientras los griegos habían demostrado su habilidad para aguantar el asalto del socio menor del Eje, una intervención alemana en los Balcanes podía fácilmente dar la vuelta a la situación. En caso de un ataque alemán, Grecia estaba en una posición muy desfavorable por faltarle la fuerza necesaria para vérselas con un oponente tan formidable. La moral de las fuerzas griegas en Albania era alta, pero era difícil predecir como les afectaría un ataque alemán. Más aun, como Grecia no contaba prácticamente con una industria de armamento, sus suministros de equipo y munición consistían principalmente en stocks capturados a los ejércitos italianos derrotados.

Para poder alimentar la batalla en Albania, el alto mando Griego se vio forzado a hacer retiradas continuas de tropas del este de Macedonia y del oeste de Tracia. Se estaba estudiando invertir este proceso en anticipación al ataque alemán ya que las fuerzas disponibles eran insuficientes para una resistencia sostenidas en ambos frentes. Al final se decidió continuar con la exitosa resistencia en Albania, sin importar como pudiera evolucionar la situación bajo el impacto de un ataque alemán a través de la frontera Búlgara.

En esta situación militar la única esperanza Griega era que las fuerzas de tierra, ofrecidas por los Británicos, llegaran a tiempo y que Yugoslavia y Turquía, o sólo Yugoslavia, pudieran participar en la contiendas contra las potencias del Eje. Si Yugoslavia se unía a Grecia antes que los alemanes estuvieran listos para atacar, podría limpiarse la bolsa Albanesa de tropas Italianas. Esto a su vez pondría a disposición griega tropas considerables para bloquear una invasión alemana de Grecia.

Durante un encuentro de los líderes políticos y militares de Gran Bretaña y Grecia, el cual tuvo lugar en Atenas el 13 de enero, el general Alexander Papagos, comandante en jefe del ejército griego, revisó la situación y expresó que en su opinión Yugoslavia permanecería neutral. La asistencia mínima que pidió a los británicos fue de 9 divisiones con su correspondiente soporte aéreo. Estas divisiones deberían llegar a Macedonia este y al oeste de Tracia antes que los alemanes se movieran de Rumania a Bulgaria y juntasen sus fuerzas para el ataque a Grecia. El secreto y la diversión del destino final de las fuerzas Británicas, las cuales debían reunirse en Egipto, eran esenciales para prevenir cualquier interferencia alemana. Sin embargo, todo lo que los británicos podían ofrecer era de dos a tres divisiones y un número de aviones relativamente pequeño cuya llegada seria además retardada debido a la escasez de transporte naval del momento.

Los británicos sugirieron el envío inmediato de una pequeña fuerza, de un tamaño menor a una división. Esta oferta fue rechazada por los griegos temiendo que la llegada  de tal contingente pudiera precipitar un ataque alemán sin que hubiera llegado una asistencia en condiciones por parte británica. La ayuda seria pedida en el momento en que los alemanes cruzaran el Danubio desde Rumania hacia Bulgaria. Se consideraría ese paso como preliminar del ataque a Grecia.El gobierno griego aparentemente informó de esta decisión a los yugoslavos, y ellos a su vez lo dijeron al gobierno alemán.

Igualmente los alemanes tenían pensado atacar, por dos razones, para proteger el flanco derecho del ejército que atacaría Rusia según los planes de otoño de 1940, y para amenazar y atacar las rutas del imperio británico en el mediterráneo.

A lo largo del mes de febrero el gobierno griego sospesó los pros y los contras de una intervención británica limitada y la retirada voluntaria de fuerzas militares de la frontera nordeste del pais. Desde un punto de vista militar hubiese sido preferible evacuar Macedonia del este y el oeste de Tracia ya que esta parte del territorio no podía ser defendida con menos de 12 divisiones. Como la defensa combinada greco-británica para esta área no hubiese sido mayor que 6 divisiones, hubiese sido preferible una línea de defensa más corta de Vermion al Monte Olimpo, la cual ofrecía una configuración natural del terreno muy favorable.

Consideraciones políticas hicieron imposible dar el paso de retirada voluntaria, el cual habría implicado el abandono de Salónica y toda la región al este del río Vardar. Razones similares impidieron la retirada voluntaria de las fuerzas griegas de Albania, ya que hubiera tenido resultados desastrosos sobre la moral de las tropas. Desde su punto de vista parecía preferible para los griegos correr el riesgo de ser arrollado por detrás por los alemanes mientras se mantenía el frente italiano, que ser derrotado por ambos enemigos simultáneamente.

Emplazamiento griego de un cañón en una posición defensiva de montaña

Cuando las tropas alemanas entraron oficialmente en Bulgaria durante los cuatro primeros días de marzo, los británicos reaccionaron con rapidez embarcando una fuerza expedicionaria en Alejandría. Varios escuadrones de la Royal Air Force asi como unidades antiaéreas habían estado operando en Grecia durante los meses previos. Desde el punto de vista británico no era pertinente abandonar a los griegos ahora que tenían fuerzas disponibles después de las victorias en el Norte de África. En ningún momento habían ejercido los británicos presión sobre los griegos pidiéndoles que se resistieran a los alemanes.

Al contrario, los líderes griegos habían expresado repetidas veces su intención de defenderse de una invasión alemana,  sin importar si estaban asistidos por su aliado o no. Los británicos constataron que su prestigio sufriría un duro golpe , si la fuerza expedicionaria tuviera que ser evacuada en otro Dunquerque, pero incluso esta posibilidad parecía preferible a dejar Grecia a su destino.

En un informe enviado por Mr. Eden y sus consejeros militares a Londres a principios de marzo, resumían la situación declarando que había “una oportunidad razonable de lucha” y, con un poco suerte, una buena oportunidad “de contrariar seriamente los planes Alemanes”. Aún así, no puede haber duda que los factores políticos pesaban más que las consideraciones militares en la decisión de enviar una fuerza expedicionaria a Grecia.

No se tomo ninguna decisión definitiva sobre la disposición de las fuerzas, debido principalmente a las esperanzas griegas y británicas de que Yugoslavia uniera sus fuerzas contra el Eje. Cuando esta esperanza finalmente se materializó de forma inesperada a finales de marzo, los tres países no establecieron un mando unificado. No se tomó ese tipo de iniciativa, y sólo hubo un encuentro de representantes británicos, yugoslavos y griegos el 3 de abril. Durante esta conferencia los yugoslavos prometieron bloquear el valle de Strimon en caso de un ataque alemán a través de su territorio. Más aún, griegos y yugoslavos acordaron lanzar una ofensiva común contra los italianos en Albania. Hacia el 12 de Abril los Yugoslavos habrían de concentrar 4 divisiones a lo largo de la frontera norte de Albania y proveer fuerzas adicionales en soporte de una ofensiva griega en el sur de Albania. El curso de los hechos demostró cuan irreales eran estos planes de ofensiva en un momento en que ambos países deberían haber intentado coordinar sus esfuerzos defensivos contra la amenaza alemana.

II. Topografía militar

El  punto de encuentro de las fuerzas de ataque alemanas al sudoeste de Bulgaria estaba delimitado por la zona abrupta y montañosa a lo largo de la frontera Búlgaro-Yugoslava. Para poder entrar al norte de Grecia tenían que cruzar las montañas Rhodope, donde sólo unos pocos pasos y valles fluviales permitían el paso de grandes unidades militares. Dos rutas de invasión conducían a través de los pasos del oeste de Kyustendil a lo largo de la frontera Búlgaro-Yugoslava, y otro a través del Valle de Strimon en el sur. Las muy pronunciadas carreteras montañosas con sus numerosas curvas no podían ser transitadas por los vehículos pesados hasta que los ingenieros alemanes las hubiesen ensanchado demoliendo las rocas. Fuera de las carreteras sólo infantería y animales de carga podían pasar.

Las fortificaciones griegas a lo largo de la frontera habían sido adaptadas hábilmente a las características del terreno y un sistema de defensa en profundidad cubría las escasas carreteras disponibles. No se había erigido una línea continua de fortificaciones a lo largo de la frontera Búlgaro-Yugoslava, pero bloqueos de carretera, demoliciones y extensos campos de minas habían sido preparados en todos los puntos fronterizos.

Los rios Strimon y Nestos cruzan la zona montañosa a través de la frontera Búlgara. Ambos valles estaban bien protegidos por grandes fortificaciones, parte de la línea Metazas. Esta línea era un sistema de bunkers y obstáculos de campo, los cuales habían sido construidos basados en los mismos principios que la línea Maginot. El general John Metaxas, primer ministro griego que murió poco antes de la invasión alemana de su país, había iniciado este proyecto de construcción en el verano de 1936. Su parte más fuerte se extendia a través de 200 Km. desde la desembocadura del rio Nestos hasta el punto en que las fronteras Yugoslava, Griega y Búlgara se encuentran. Las fortalezas dentro de este sistema defensivo bloqueaban la carretera que se dirige a través de la llanura de Nevrokop y  de Rupel Gorge hacia Macedonia este. La solidez de la línea Metaxas residía no tanto en sus fortificaciones como en la inaccesibilidad del terreno intermedio que daba paso a las posiciones defensivas.

A lo largo de la frontera Greco-Yugoslava hay otra zona montañosa con sólo dos puertos importantes, uno que se dirige desde Monastir a Florina, y otro que sigue el rio Vardar.  A parte de estas cordilleras que bordean Grecia por el norte, un agresor debe sortear una serie de cordilleras alpinas y subalpinas que bloquean el acceso al interior del país. Al oeste están las montañas Pindus desde Albania se internan profundamente en el interior, donde las zonas montañosas del Olimpo y las Termópilas obstruyen las parte este. Finalmente las inaccesibles montañas del Peloponeso son un gran impedimento para cualquier operación militar en las provincias del sur de Grecia. Las tropas se ven sometidas a esfuerzos físicos tremendos en una campaña a través de Grecia ya que hay poco hospedaje, escasez de agua, y el tiempo es inclemente con súbitos cambios de temperatura.

Obstaculos anti-tanque en la línea Metaxas

 

III. Factores Estratégicos

De acuerdo con la doctrina militar el terreno montañoso de Grecia seria ideal para defenderse. Las zonas altas de montaña de Rhodope, Epiro, Pindo y Olimpo ofrecen muchas posibilidades de parar  un invasor. Sin embargo, el defensor debe tener el poder aéreo suficiente si no quiere ver sus tropas atrapadas en los numerosos desfiladeros.

Así como un invasor avanzando desde Albania puede ser parado con fuerzas relativamente pequeñas en las altas montañas del Pindo, la parte nordeste del país es difícil de defender contra un ataque desde el norte. Macedonia del este y el oeste de Tracia se componen de estrechas franjas de terreno que pueden ser cortadas del resto de Grecia con un avance que siga el curso del río Vardar. Salónica, el único puerto eficiente en el norte de Grecia,  está situado dentro de esta área vulnerable.

El sistema de suministro de las fuerzas griegas luchando en Albania estaba basado en Salónica. La captura del puerto cortaría sus líneas de suministro y las aislaría en sus posiciones. Ya que una retirada voluntaria de las fuerzas en Albania no era factible y Salónica era prácticamente indefendible, los mandos Griegos y Británicos se resignaron a realizar una acción de retardo al nordeste del país. Los británicos pronto comprendieron la vulnerabilidad del sistema defensivo Griego en sus fronteras, estaba destinado a colapsarse en el caso de un empuje alemán entre los ríos Strimon y Vardar. Sin embargo dejaron a los griegos tomar su propio camino sin tomar el psao lógico de mover sus fuerzas hacia arriba en la frontera, en el sector al oeste de la línea Metazas. El general Maitland Wilson, comandante de la fuerza expedicionaria británica, era de la opinión que sus contingente de tropas era demasiado débil para mantener un frente tan extendido. Así que se estableció en una posición más corta a unas cuarenta millas al oeste del curso del Vardar. Esta iba a través de las laderas norte de los montes Olimpo y Pieria y seguía las laderas este de la zona de Vermion continuando más al norte hasta la frontera Yugoslava. La posición se extendía sobre unas 70 millas. Había sólo 4 grandes agujeros en este frente montañoso: Uno en cada lado del Monte Olimpo, otro a través del valle Aliakmon y uno en Edhessa.

Casi en todas partes a lo largo de la posición, llamada posición Vermion, las laderas delanteras y bajas eran pronunciadas y abruptas, formando un obstáculo natural para el ataque. Los dos principales objetivos al establecer esta posición eran mantener contacto con el primer ejército griego en Albania y negar el acceso alemán a Grecia central. La posibilidad de una rápida desintegración del ejército Yugoslavo y de un avance alemán detrás de la posición Vermion  no fue considerada.

Obstáculos a lo largo de la frontera Greco-Yugoslava

La estrategia alemana consistiría en las mismas tácticas blitzkrieg ya probadas como exitosas durante la campaña Yugoslava. Una vez Salónica hubiera sido conquistada, Atenas, con el importante puerto del Pireo, seria el principal objetivo. Con este puerto y el istmo de Corintio en manos alemanas, la retirada y evacuación de las fuerzas británicas y griegas de defensa estaría seriamente amenazada. Valientes empujes de componentes móviles, fuertemente soportados por el poder aéreo serian la clave del éxito.

ÍNDICE

2) LAS FUERZAS DEFENSORAS.

I. Yugoslavos

El quinto ejército yugoslavo era el responsable de la defensa de la frontera sudeste en el area entre Kriva Palanca y la frontera griega. Tres divisiones se situaron a lo largo de esta parte de la frontera Búlgaro-Yugoslava y una división se mantuvo en reserva en el area de Skoplie. En el momento del ataque alemán las tropas yugoslavas del quinto ejército no estaban totalmente movilizadas, además de sufrir escasez de equipo y armamento moderno. Estos factores pueden explicar su baja eficiencia al iniciarse las hostilidades.

 

II. Griegos

Después de la entrada en Búlgaria de las fuerzas alemanas la mayoría  de las tropas griegas fueron evacuadas del oeste de Tracia. Cuando los alemanes lanzaron su ataque la brigada Evros, que constaba de tres batallones de guardia fronteriza, defendió ese sector. Adyacente a esta unidad, en Macedonia Este, se plantó la brigada Nestos en el area alrededor de Xanthi. La línea Metaxas la mantenían tres divisiones de infantería, la 7ª y la 14ª al este del Strimon, la 18ª al oeste de ese río. La 19ª división motorizada estaba en reserva al sur del lago Doiran, Incluyendo las guarniciones de las fortalezas en la línea Metaxas y algunas compañias de guardias fronterizos, la fuerza total de los griegos defendiendo la frontera Búlgara era  de unos 70.000 hombres. Estos estaban bajo el mando del segundo ejército griego con su cuartel en las vecindades de Salónica.

Las fuerzas griegas en Macedonia central consistían de la 12ª división de infantería, la cual mantenía la parte sur de la posición de Vermion. El 28 de marzo ambas divisiones pasaron al mando del General Wilson. La mayoria de las fuerzas Griegas, el primer ejército, con 14 divisiones fue destinado a Albania.

 

III. Británicos y fuerzas imperiales.

Desde el 7 hasta el 31 de Marzo los cuarteles del Ier cuerpo Australiano con las tropas de cuerpo, la 6ª división Australiana y la 2ª división Neocelandesa, y la 1ª brigada de tanques de la 2ª división blindada británica, así como tropas de servicio, desembarcaron en los puertos de Pireo y Volos. Estas fuerzas habían sido reunidas cerca de Alejandría, Egipto, y embarcadas a través del Mediterráneo a principios de marzo. Inmediatamente a su llegada, la brigada de tanques se desplazó al bajo Vardar al oeste de Salónica, la división neocelandesa tomó posiciones al norte del monte Olimpo en el lecho del río Aliakmon, y la división australiana bloqueó el valle Aliakmon hasta la zona de Vermion. El general Wilson estableció su cuartel al noroeste de Larisa, La RAF continuó operando desde aeropuertos en el sur y centro de Grecia. Había pocos aviones que pudieran ser destacados a este teatro de operaciones, ya que se tenia que defender Malta, proveer cobertura aérea a las dispersas fuerzas en el Norte de África, y mantener a salvo los convoyes navales que cruzaban el Mediterráneo.

Las fuerzas británicas estaban casi plenamente motorizadas, pero su equipo era apropiado para el combate en el desierto, no para las empinadas carreteras de montaña en Grecia. Había escasez de tanques y cañones antiaéreos. Las líneas de comunicación a través del Mediterráneo eran muy vulnerables. Poco influye el echo de que la armada Británica dominará el mar Egeo. Todos los convoyes debían pasar cerca de islas ocupadas por el enemigo en el Egeo. Los problemas logísticos estaban agravados por la capacidad limitada de transporte y la baja capacidad de los puertos griegos. Sólo una línea única de ferrocarril y una buena autopista se dirigían al norte desde Pireo, el principal puerto de desembarco.

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