ASOCIACIÓN DE INVESTIGACIÓN ESTRATÉGICA Y SIMULACIÓN HISTÓRICA

C/ Mir Geribert 8, Soterrani 1 i 2 (al costat de la pça. Espanya), 08014 BARCELONA

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TORNEO DE LAS NACIONES GRANDSON 2001

 

 

 

Informe de J. Tena, integrante del equipo Español, Abásida 794 d.C.


Primera Partida contra Terry Shaw; Chino Sui
Resultado: 0 - 3

Despliegue favorable al abásida, y alegremente desperdiciado por éste,
al colocar las lanzas Sp (I) en terreno llano a la derecha y ocupar
débilemente la colina central.


Segunda partida contra Vincent Auger; Hindu Indian
Resultado: 3 - 0

El terreno en la zona de despligue del abásida es un bosque.
El ejército indio presiona a la derecha del abásida y en el centro
confiando que el terreno obstaculice la maniobra del contrario. No fue
así, y los mandos de caballería del abásida avanzaron desde la deracha
hacia el centro. Mientras tanto, el abásida resiste con éxito a la izquierda – llegando
a desmoralizar un mando reducido – y ataca con éxito en el centro. Un
mando hindú acaba desmoralizado y otro “tocado”.


Tercera Partida contra Volker Obermeit; Conquista árabe
Resultado: 1 - 2

Otra oportunidad desperdiciada – y de nuevo las lanzas (I) en el llano
en lugar de la arriba en la colina a la derecha.
¿Creyeron las lanzas (I) que podrían contra una masa de guerreros Wb
(S)? – no pudieron ... y el mando acabó desmoralizado.
En cambio los arqueros sobre la colina resistieron con éxito.
El mando árabe de LH a la derecha la fondo de la foto inicia la
partida incierto - y recupera la moral más tarde.
La imagen no recoge un grupo de Bw (O) emboscados en la colina del
flanco izquierdo. Su presión no fue suficiente para condicionar el
resultado.

Cuarta Partida contra Neil Fox; Carolingio
Resultado: 1 - 2

El carolingio despliega dos mandos de 12 Kn (F) – a la izquierda de la
imagen - apoyados en retaguardia por lanzas (I) junto a su bagaje, con
un mando con un elemento LH mas su general.

Estas vez las lanzas abásidas si despliegan en la colina – para
descender audazmente hacia el enemigo a continuación escoltadas por los
arqueros, disuadiendo al contrario de atacar en el centro. Los mandos
de caballería abásidas se lanzaron – después de demorar y desorganizar
levemente los LH a los caballeros carolingios -, hacia el oponente. Los
dos mandos del flanco izquierdo fueron finalmente desmoralizados y el
enemigo llegó hasta el bagaje. El tiempo nos salvó de la debacle.